Los vehículos han avanzado por ser cada vez más seguros para los conductores, pero de nadas sirve esa evolución si se conduce bajo los efectos del alcohol u otras sustancias. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el consumo de alcohol y drogas continúa siendo una de las principales causas de mortalidad al volante. Por este motivo, la DGT ha decidido tomar medidas drásticas para reducir al máximo la presencia de alcohol en las carreteras.
La nueva normativa de alcoholemia de la DGT
El pasado mes de octubre, el Congreso dio luz verdad a una propuesta para reducir el límite de alcohol permitido en sangre para todos los conductores, ya sea de vehículos motorizados o no, a 0,2 g/l en sangre y 0,1 mg/l en aire espirado. La iniciativa fue respaldada por 175 diputados con 33 votos en contra y 138 abstenciones. Este es solo el primer paso hacia su aprobación definitiva. Ahora el Ministerio de Interior deberá reformar el artículo 20 del reglamento de circulación. Se espera que esta nueva normativa entre en vigor a lo largo de 2025.
El objetivo es adoptar un modelo similar al de países como Suecia y Noruega, que ya tienen estos límites establecidos, a diferencia de otros como Francia e Italia, donde el límite sigue siendo de 0,5 g/l. La medida forma parte de una estrategia para reducir el impacto del alcohol en los accidentes de tráfico. Actualmente, esta es la segunda causa de siniestralidad mortal del país, representando un 29% de los accidentes mortales en 2023, una cifra que no deja de crecer. Para ponerlo en contexto, en 2020 el porcentaje fue del 27%.
Los límites de alcohol permitidos en España llevan 35 años sin modificarse, y esta actualización surge ante la necesidad urgente de prevenir tragedias en las carreteras. La medida cuenta, además, con el firme respaldo de varias asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico.
Tasa de alcoholemia de 0,5 gr por litro en sangre a 0,2
La reducción de la tasa de alcoholemia es esencial para garantizar nuestra seguridad en las carreteras y alinearnos con los estándares europeos. El cambio más relevante en esta propuesta es la disminución del límite máximo de alcohol en sangre para todos los conductores, pasando de 0,5 gramos por litro a 0,2 gramos por litro. Esta medida también afectará el aire espirado, cuyo limite se reducirá de 0,25 miligramos por litro a 0,10 miligramos por litro.
Este ajuste es especialmente significativo porque, hasta ahora, solo se contemplaba para los conductores noveles y profesionales en el borrador del Reglamento de Circulación, quienes ya tienen limites más bajos de 0,3 g/l y 0.15 mg/l. Ahora, el objetivo es aplicar la nueva tasa de 0,20 g/l a todos los conductores, sin importar su actividad o la antigüedad de su carné.
Los conductores generales:
- Tasa de alcohol en sangre: de la actual 0,5 gramos/litro a 0,2 gramos/litro.
- Tasa de alcohol en aire espirado: de la actual 0,25 miligramos/litro a 0,10 miligramos/litro.
Los conductores noveles y profesionales:
- Tasa de alcohol en sangre: de la actual 0,3 gramos/litro a 0,2 gramos/litro.
- Tasa del alcohol en aire espirado: de la actual 0,15 miligramos/litro a 0,10 miligramos/litro.
Se recuerda que, desde 2021, la tasa de alcoholemia permitida para los menores que conducen cuadriciclos ligeros o utilizan patinetes en entornos urbanos es de 0,0.
¿Qué se necesita beber para dar positivo en alcoholemia?
Con solo una cerveza o una copa de vino se podría superar el límite permitido. La DGT respalda esta medida citando estudios que muestran que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden deteriorar la capacidad de reacción y la toma de decisiones al volante. Según la nueva tasa propuesta, consumir una cerveza o una copa de vino sería suficiente para dar positivo. El alcohol afecta gravemente la capacidad de conducir, incluso en cantidades mínimas:
- Con tasas de 0,3 a 0,5 g/l: los conductores experimentan un aumento en el tiempo de reacción, dificultades en la coordinación y subestimación de la velocidad.
- De 0,5 a 0,8 g/l: comienzan a aparecer problemas de percepción de distancia, impulsividad y disminución de la capacidad visual.
- Entre 0,8 a 1,5 g/l: los efectos se intensifican, con visión distorsionada, perdida de coordinación y comportamientos impulsivos e impredecibles.
Según la DGT, el alcohol puede detectarse en la sangre tan solo cinco minutos después de haberlo ingerido, alcanzando su nivel máximo entre los 30 y 90 minutos siguientes. A partir de ahi, comienza a eliminarse gradualmente del organismo, un proceso que puede tardar entre 6 y 10 horas. Por lo tanto, la idea de “dormir un rato y ya está” no es efectiva en absoluto. Además, recordamos que hacer ejercicios como burpees o jumping jacks para sudar el alcohol antes de conducir o en un control de alcoholemia no reducirá la tasa de alcohol en sangre.
¿Cuál es la sanción por conducir bajos los efectos del alcohol?
Las multas actuales dependen de la tasa de alcohol detectada. A continuación, se detallan las sanciones que se pueden imponer por superar los límites permitidos:
Las multas y sanciones para conductores en general varían según la tasa de alcohol detectada. Si el nivel de alcohol en aire espirado está entre 0,25 y 0,5 mg/l, la multa será de 500 € y se perderán 4 puntos del carné de conducir. Si el nivel es igual o superior a 0,50 mg/l en aire espirado, la multa asciende a 1.000 € y la pérdida de puntos será de 6. En caso de reincidencia, es decir, si un conductor es detectado con tasas superiores en menos de un año, la sanción económica se duplica. Así, la multa original era de 500€, en la segunda infracción la multa será de 1.000 €.
Las multas y sanciones para conductores noveles o profesionales dependen de la tasa de alcohol detectada. Si el nivel de alcohol en aire espirado está entre 0,15 mg/l y 0,30 mg/l, la multa será de 500 € y se perderán 4 puntos del carné de conducir. Si el nivel es igual o superior a 0,30 mg/l en aire espirado, la multa asciende a 1.000 € y la pérdida de puntos será de 6. En caso de tasas de alcohol superiores a 0,60 mg/l en aire espirado, se considera un delito contra la seguridad vial. Las consecuencias penales incluyen una pena de prisión de 3 a 6 meses, una multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, el permiso de conducir será suspendido entre 1 a 4 años.
En conclusión, la reducción de los límites de alcoholemia propuestos refleja un enfoque más estricto para mejorar la seguridad vial, alineándose con los estándares europeos. Con la implementación de estas nuevas sanciones, la DGT busca concienciar sobre los riesgos del alcohol al volante y evitar situaciones que puedan poner en peligro la vida de los conductores y de otros usuarios en la carretera. Las medidas, que afectan tanto a conductores generales como a noveles y profesionales, son una llamada de atención sobre la importancia de mantener una conducción responsable.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.