Ventajas y desventajas del leasing y el renting

Renting, leasing y alquiler puro y duro son tres formas diferentes de “comprar” un automóvil. El canal de alquiler es uno de los principales proveedores del coche de ocasión.

Por leasing entendemos aquellos automóviles <em>”<strong>de alquiler con opción de compra</strong>” </em>Hoy casi todas las marcas, bajo programas como “renueva tu vehículo cada X número de años o quédatelo o devuélvelo venden básicamente lo mismo. Tienes una entrada, unas cuotas y un pago final que marca la diferencia sobre si te quedas el coche abonándolo, lo cambias por otro y empiezas de cero el mismo proceso o devuelves el que tienes y te quedas con la satisfacción de haber disfrutado del automóvil unos años pagando poco más de la mitad de su precio total.

Una vez que estos vehículos son lanzados al mercado de segunda mano, la duda es conocer si su estado económico está actualizado y nadie nos pedirá una mensualidad o un levantamiento de dominio. <strong>Se trata eso sí de un coche particular</strong>.

<strong>Renting: una buena opción</strong>

El renting es un <a href=”https://www.arval.es/”>alquiler a largo plazo</a>. Suelen hacerlo las empresas, debido a que su gasto periódico desgrava. En algunos países no es necesario ser una empresa para tener un automóvil de renting y desgravarlo.

La compañía de renting suele ofrecer un mantenimiento sin coste o un coste muy bajo prorrateado en cada cuota. Incluye, normalmente, el cambio de neumáticos con cierta frecuencia.

Son vehículo interesantes, porque normalmente el conductor ha sido siempre el mismo y el mantenimiento estaba incluido y es algo que se suele respetar a rajatabla.

La mayoría de las ocasiones optar por un vehículo que viene de un renting es una buena compra.

<strong>Los riesgos de <a href=”https://www.tramicar.es/documentacion-transferencia-vehiculo”>comprar</a> un coche de alquiler</strong>

Se trata de una alternativa interesante, pero no exenta de peligros.

Hasta no hace mucho la oferta de vehículo de alquiler era muy pobre: compactos de gasolina, urbanos y con acabado básico. Hoy el consumidor es más exigente y por ello las alquiladoras han ampliado su flota: urbanos, compactos, descapotables, coupés, monovolúmenes, familiares, todoterrenos y motos.

Se trata de hacer un cambio notable. Sin embargo los acabados suelen ser bastante básicos y los modelos que más abundan son los diésel. No esperes por tanto encontrarte tu coche soñado.

Aclarado el tipo de producto, se trata de vehículo con 25.000 a 40.000 kilómetros que han pasado por todo tipo de manos, su rodaje es poco ortodoxo, y la tipología del conductor es muy variopinta.

Normalmente se venden revisados y con un año de garantía. De todas formas, recuerda que la ITV en este tipo de vehículo se pasa la primera vez a los dos años y después cada 6 meses.

El ahorro que tendrás con respecto a un coche nuevo rondará el 30%. Se trata de productos interesantes, pero siempre que el porcentaje de ahorro supera esa cantidad.

Por último si quieres saber si el coche que estás viendo viene de alquiler o no, toma la ficha técnica y el apartado “Clasificación del Vehículo” mira el código que aparece, si es el 1041, es de alquiler; ojo, 1040 es de taxis y 1045 de coches de pompas funebres.

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