Vehículos autónomos vs Vehículos conducidos por el hombre

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Allá por 2012, en una operación clara de diversificación de mercados, Google presentó su coche autónomo. Una forma de transporte que parece será real en poco tiempo y que en algunos países ya está se está probando en el ámbito del transporte de mercancías. La empresa Uber ya ha usado un camión de mercancías para transportar cerveza en un trayecto de 200 km.

Uno de los mayores problemas que se plantea a la hora de implementar este tipo de vehículos es la seguridad vial. Teniendo en cuenta que el 90% de los accidentes en carretera tienen lugar por fallos humanos, según el último informe de Seguridad Vial 2016.

La tecnología plantea un interesante debate, ¿podrá la inteligencia programable mejorar al propio ser humano a la hora de conducir, o aparecerán nuevas situaciones que no hagan más seguro al coche autónomo frente al coche conducido por un ser humano?

Muchos usuarios de transporte que conducen pero no les entusiasma conducir esperan el coche autónomo perfecto. Si bien no creemos que llegue tan pronto como algunos auguran, aunque haya habido transporte de mercancías sin camionero o coches que han ido de Vigo a Madrid sorteando los adelantamientos sin conductor.

El coche autónomo demandará muchos cambios legislativos, nuevas normativas de seguridad vial, así como nuevas coberturas y responsabilidades en lo que se refiere a los seguros.

Si es muy posible que se reduzca el número de accidentes con este tipo de vehículos, ya que este tipo de vehículos podrán detectar otros vehículos y mantener la distancia de seguridad, mantener la velocidad obligatoria, frenar ante semáforos y pasos de cebra e identificar cuando alguien esté cruzando.

No creemos que sea posible conseguir un 100% de seguridad vial, y falta quizás algo de tiempo para ver en nuestras calles más automóviles autónomos que con conductor.

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Los seres humanos tenemos algo llamado intuición, que en ocasiones nos avisa de un cambio en la conducción de alguien que está en el carril de al lado, que hace que podamos reaccionar en nanosegundos ante un posible accidente. También es cierto que si tenemos apagado el botón de la intuición terminaremos con nuestros huesos en un accidente. Cualquier inteligencia artificial será mecánica y binaria. El punto de locura, emoción y reacción que tiene el ser humano le faltaré a ese tipo de vehículos.

Sin embargo existen opiniones que auguran un futuro más favorable para el vehículo autónomo. Son los que apuestan por la seguridad de este tipo de vehículos, como apunta uno de los grandes expertos de nuestro país, Marc Vidal. El problema estará en la convivencia con los vehículos no autónomos y las personas en particular.

En muchas ocasiones aprendemos del prueba y error. Si vienen coches, no cruzamos la calle con el semáforo en rojo, porque hemos aprendido que seguramente no acabarán pillando.

¿qué ocurre si ese peatón sabe que el coche que viene va a parar seguro?, ¿no aprenderá a utilizar esto en su favor?

En una zona de alta ocupación de vehículos autónomos programados para evitar un golpe a toda costa, será fácil para peatones, motoristas o coches no-autónomos colarse si identifica a los coches autónomos.

Saltarse un semáforo o cruzar a lo kamizake, podrá no tener consecuencia para uno, así que, ¿por qué no hacerlo, si gano tiempo? Es donde reside la complejidad para hacer al coche autónomo más seguro que el conducido por un humano.

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