Impuestos y tasas en la transmisión de un vehículo

 

A la hora de comprar un vehículo de segunda mano no olvides que debes pagar los impuestos y las tasas. Hacienda, en dicha operación, reclamará una parte y debes estar preparado. Los impuestos para comprar o vender una coche o moto de segunda mano son cuatro: impuesto de transmisiones patrimoniales, tasa por cambio de titularidad, declaración de la renta e impuesto de circulación.

Una vez que dispones de toda la documentación necesaria, deberás ocuparte de las tasas e impuestos que conllevan la compraventa de un vehículo de segunda mano. Habitualmente los pagos los realizará el comprador del vehículo. Desde la firma del contrato de compraventa dispone de 30 días para efectuar el pago. El vendedor tendrá que rendir cuentas en la declaración de la renta.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales

Es uno de los impuestos y tasas que debe pagar el comprador del vehículo de segunda mano por ejemplo al hacer una transferencia de moto. Equivale al IVA que pagas al comprar un vehículo nuevo, sólo que no se aplica directamente.

Este impuesto de transmisiones patrimoniales por comprar un vehículo de segunda mano se paga a Hacienda. El tributo, sin embargo, se gestiona a través de las Comunidades Autónomas. El porcentaje varía entre el 4% y el 5% del valor del vehículo.

El impuesto deberás pagarlo en un plazo máximo de 30 días hábiles desde que firmaste el contrato de compraventa. Para hacerlo deberás cumplimentar el modelo 620 de Hacienda en su versión autonómica.

Aquí podrás conocer cuánto tendrás que pagar por el vehículo en el impuesto de transmisiones.

Cambio de titularidad

Aun no siendo obligatorio si es muy recomendable. Pondrás el vehículo a nombre del comprador y beneficiará tanto al nuevo dueño como al anterior. El comprador se asegura que el vehículo es suyo a todos los efectos y así evitarás problemas. El vendedor hace lo propio con cualquier moto o siniestro en que se vea envuelto su antiguo automóvil.

El cambio de titularidad se lleva a cabo en la Jefatura de Tráfico. Se trata de una tasa y no de un impuesto. El pago corre a cargo del comprador. Éste suele ser quien se ocupa de poner el vehículo a su nombre. Si no hace el cambio, el vendedor podrá informar a la DGT de la transferencia cumplimentando el mismo documento y pagando la preceptiva tasa. Así evita que haya un vehículo circulando a su nombre sin que sea suyo.

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Aquí podrás ver cómo puedes realizar el cambio de titularidad del vehículo.

Declaración de la renta

Es el impuesto y tasa que debe pagar el vendedor. A diferencia de los anteriores tributos por la compraventa del vehículo no siempre habrá que pagarlo.

En la declaración de la renta sólo pagarás impuestos como vendedor si has obtenido un beneficio. Si no hay ganancia por tu parte, estás exento de incluir los impuesto y tasas del vehículo en tu declaración del IRPF. Hacienda entiende que existe ganancia cuando el precio de venta es superior al precio de compra. Salvo que el vehículo sea un clásico, no es normal que ocurra.

Si has obtenido un beneficio debes consignarlo en el apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales dentro de las rentas del ahorro. No podrás restar ninguno de los impuestos y tasas que hayas pagado al vender o al comprar, como tampoco otros gastos como gestoría o anuncios. Si no hay beneficio no debes preocuparte.

Impuesto de circulación

Lo normal es que el impuesto ya esté pagado en un vehículo de segunda mano. Sin embargo debes asegurarte. Es un tributo con carácter anual y corresponde al dueño del vehículo a 1 de enero.

Su cuantía depende del ayuntamiento y puede haber grandes variaciones.

También puede cambiar el momento de pagarlo. Lo normal es que vendedor y comprador se pongan de acuerdo en el pago del mismo. Otra opción es repercutirlo en el precio del vehículo. El problema al hacerlo es que al aumentar el precio del vehículo aumente así también el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

¿y qué ocurre con el impuesto de matriculación?

Lo normal es que si el vehículo es de segunda mano esté ya matriculado. Salvo en determinadas circunstancia, como que el vehículo no tenga papeles o no haya sido matriculado.

Ten claro por tanto los impuestos y tasas que pagarás al comprar o vender un vehículo y ahorrarás muchos problemas.

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