El estrés de la operación salida hace mella en las familias.

Se trata de uno de los momentos más emocionantes del año. Salir de vacaciones en carretera es todavía una de las opciones preferidas en nuestro país para desplazarse durante los meses de verano, cerca del 63% prefiere hacerlo de esta manera a la hora de alcanzar su destino vacacional. Sin embargo la precaución y las alertas suelen ser una prioridad que muchos conductores dejan atrás al llevar unos cuantos kilómetros.

 

El pasado fin de semana se inició la primera operación salida de este verano, que se ha saldado con 10 fallecidos en las carreteras españolas. Como todos los años, se han llevado operaciones especiales de videovigilancia y seguridad vial, que sin embargo no han podido evitar al menos 25 accidentes.

 

Según los datos del “Informe de conducción en verano” de Clicars.com cerca de la mitad de los españoles ven estas situaciones como estresantes. Según los datos que se desprenden de este informe, sobre todo es la revisión del vehículo la que estresa, así como el tráfico que puedan encontrarse en carretera. Las revisiones generales del coche son las que más importancia dan los conductores; esto incluye revisión del estado de ruedas, aire acondicionado y, en menor medida, el aceite o el motor.

 

Todo esto conlleva un gasto adicional de casi 100 euros de media sólo para asegurar que el coche esté en condiciones para realizar el viaje. Mientras que a esos gastos se les debe añadir la gasolina, con lo que de media se suele gastar alrededor de 300 euros sólo en el coche a la hora de realizar desplazamientos veraniegos.

 

A estos datos hay que sumar el “estrés” intangible de no saber en dónde se va a poder aparcar (incluso en casos en que se conoce bien la zona vacacional) y el alto grado de turismo que coincide a la vez en los mismos puntos. Es decir, de nuevo la playa se vuelve a asentar como el destino predilecto en España tanto por extranjeros como españoles, muy por encima de entornos rurales o ciudades, lo que lleva a que la acumulación de turismo en zonas como levante o Cataluña provoque la escasez de plazas de aparcamiento o bien haya que aparcar en parkings privados de alto coste.

 

Todo ello unido a la inseguridad de ciertas zonas en que se desconoce si son seguras o no, como nos cuenta Jairo González, “el año pasado acudimos a una zona cercana a Sitges, que normalmente suele considerarse de alto nivel adquisitivo y seguro. Tras deshacer las maletas y pasar la primera noche en el piso que alquilamos, descubrimos que nuestro coche, que habíamos dejado en un aparcamiento al aire libre gratuito, tenía una de las ventanillas rotas y habían intentado llevárselo”.

 

Aunque no pudieron robar ningún artículo del coche el destrozo de la ventanilla ya de por si supone una inesperada sensación de inseguridad en las vacaciones, además de un gasto adicional, “después pasamos los días sin ningún problema, si bien es cierto que tuvimos que llevar el coche a un taller en cuanto pudimos, lo que nos dejó sin vehículo durante unos cuantos días de vacaciones”.

 

El estrés generado por estos problemas, por suerte poco frecuentes, unidos al gasto en gasolina, el tráfico y la puesta a punto pueden llevar a muchas familias a no querer realizar una salida de verano.

 

Aun así, viendo otros aspectos en cuanto a la operación salida, parece que este año los desplazamientos están siendo ligeramente más seguros, y es que durante la primera mitad del año se produjo una reducción en cuanto al número de víctimas en nuestras carreteras. (520 personas, frente a las 550 del mismo periodo en 2017).

 

La próxima operación especial en seguridad vial se llevará a cabo el 31 de julio y la tercera el 31 de agosto, aunque Tráfico ha informado que va a incrementar el control durante los días 14 y 15 de Julio y Agosto, que además coinciden con fiestas en varias localidades.

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