10 aspectos a revisar en un coche de segunda mano

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Durante el próximo mes de julio o agosto comienzas tus vacaciones y estás pensando en cambiar de coche. Hoy vamos a hablar sobre 10 aspectos que debes tener en cuenta antes de comprar un coche de segunda mano.

Resulta muy interesante antes de poder revisar un coche, tener la posibilidad de probar un modelo similar para tener un conocimiento real del vehículo que vamos a comprar.

Para poder hacer una revisión exhaustiva será interesante tomar ciertas precauciones antes. Por eso te aconsejamos tener una linterna, una colchoneta, un rollo de papel, unos guantes, si es posible de goma, un par de calzos y un imán de nevera.

1.- Documentación y llaves.

Pregunta al vendedor el código para activar el equipo de radio. En caso de sufrir un fallo la batería será necesario para que vuelva a funcionar. Pregunta por las llaves disponible. Es posible que alguna de ellas falte o que el mando a distancia falle.

Comprueba los datos del permiso de circulación: el titular, DNI, marca, tipo, variante o versión, la denominación comercial, el número de bastidor, la matrícula, la fecha en que se matriculó y el periodo de validez.

En la ficha técnica del vehículo en cuestión se indica su clasificación mediante un número de cuatro cifras. Para los “turismos destinados a uso particular” este número debe ser 1000. Si el número que aparece no es ese, puede ser que el vehículo está exento o bonificado de pagar el impuesto de matriculación.

Hay un apartado en la ficha técnica que hace referencia a las “opciones incluidas en la homologación”. Haz esta comprobación para comprobar si hay algún elemento añadido al automóvil y saber si está homologado. El coche en cuestión puede llevar una bola de enganche de remolque, unas llantas diferentes, luces especiales u otra modificación, y deben estar homologadas.

Finalmente comprueba si la ITV está en vigor y si tiene el último parte en vigor. Si tuvo algún problema, debemos comprobar que quedó resuelto.

2.- Kilómetros

Para saber qué kilómetros tiene el coche de acuerdo a su antigüedad es interesante pregunta al dueño por qué vende el coche y qué uso le estaba dando.

De media un coche dieses suele hace al año entre 20.000 y 25.000 kilómetros, mientras que un gasolina suele hacer entre 15.000 y 20.000. Si compruebas que el número de kilómetros es muy inferior a la media pregunta por el motivo.

Comprueba el estado y desgaste de diferentes elementos del interior del vehículo como es el salpicadero, la tapicería de los asientos, en especial la del conductor, los mandos del climatizador, las palancas de apertura de las puertas, los parasoles, los cabeceros, los pedales y un elemento que nos parece de vital importancia de cara a la seguridad: la retracción de los cinturones de seguridad.

Averigua la fecha en que se cambiaron los neumáticos; en cada uno de ellos hay un número de 4 cifras que hace referencia al momento de su fabricación (los dos primeros hace referencia a la semana de fabricación y los dos siguientes al año).

Por ejemplo, si el coche tiene de uno a tres años y pocos kilómetros, lo normal será que los neumáticos sean los originales, y el cuentakilómetros debería marcar entre 35 y 40.000 kilómetros. Por cierto esto sólo vale para vehículos standar, los de lujo o los deportivos gastan mucho más deprisa los neumáticos.

3.- Libro de mantenimiento, libro de instrucciones, facturas de taller

A través de estos documentos podremos conocer las averías que haya tenido el coche, si fueron resueltas y si el propietario del coche ha hecho las revisiones periódicas. Si el vendedor nos ha contado algo diferente con estos datos podremos confrontar su versión.

Revisa los sellos y anotaciones, ojo con la ortografía, si las letras, la posición o la inclinación son demasiados perfectas o demasiado imperfectas.

Si quien te vende el coche es un vendedor profesional, pregúntale por el libro de mantenimiento de otros vehículos. Si es reticente o los sellos son siempre los mismos, desconfía.

4.- Chasis, carrocería, exterior, maletero

La primera pregunta que deberías al propietario es si tuvo algún accidente. Si así fue, se reparó y dónde fue el golpe.

Procura que el propietario coloque el coche en una zona llana, sin demasiada luz, a plena luz del día mejor. Fíjate si el coche está vencido hacia algún lado, si las ruedas están en posición perpendicular al suelo.

Da una vuelta alrededor del coche: comprueba la carrocería, los bordes de las puertas y los marcos de las misma. Accede al interior, cierra a ventanas y respirando comprueba si el olor está fuera de lo normal. Levanta las alfombrillas del habitáculo y del maletero para comprobar si hubiese humedad o restos de óxido.

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Comprueba la holgura de las puertas, a menos holgura mayor desgaste y mayor antigüedad del vehículo. Comprueba todas las gomas de juntas, el tapón y cierre de combustible, los triángulos si los tuviese y en este momento trata de pegar el imán en la juntas. Si la adherencia es mínima desconfía.

Finalmente observaremos el estado de los espejos, el parabrisas frontal, los faros y los cristales: ojo con manchas, fisuras o cualquier rayón.

5.- Llantas y neumáticos

Ojo con las deformaciones, cortes o abolladuras en llantas y neumáticos. Gira el volante a tope a un lado y a otro, para comprobar el desgaste interior de los neumáticos. Si este desgaste es irregular significa que el vehículo tiene algún problema.

Debemos mirar, como apuntamos anteriormente, los testigos de desgaste y la fecha de fabricación. Los testigos de desgaste son unos pequeños tacos de goma situados en la ranura del neumático para marcar la profundidad del neumático. Cuanto más abajo esté el taquito menor uso han tenido los neumáticos. Cuanto más arriba, es hora de cambiarlos.

Lo habitual es cambiar los neumáticos cada cinco años. Su duerme siempre en garaje puedes alargarlos un poco más. Pero todo depende del uso que des al vehículo.

6.- Motor, calefacción, aire acondicionado, dispositivos electrónicos y eléctricos

Abierto el capo fíjate en el aspecto general del motor, si descubres piezas muchos más limpia o nueva que otras, sospecha… salvo que el coche sea muy nuevo y con pocos kilómetros. Es obvio, que tampoco debes confiar en motores muy sucios.

Comprueba la batería y sus bornes. Con la linterna alumbra a la base del motor y comprueba que no haya manchas o resto de líquidos. En las uniones del motor mira que no haya goteo de líquidos. Comprueba el aceite con la varilla. Para saber si el aceite está o no en orden, en los coches de gasolina suele tener un color aceitunado, mientras que en los diesel es negruzco. En cualquier caso no debe parecer muy espeso. Si sabes hacerlo mira el liquido de frenos y el anticongelante.

Accede al habitáculo, arranca y verifica que ningún testigo permanece encendido o intermitente, comprueba el automáticos de los cristales, espejos, la ventilación, los bloqueos de puertas y ventanas, el cierre exterior centralizado, las lunetas térmica y los limpiaparabrisas, junto con las luces antiniebla.

Deberías también comprobar el funcionamiento de la radio, de las tomas USB si existen, la computadora de abordo o el gps.

7.- Interior

Apaga el motor y con el contacto dado, comprueba si se encienden los testigos del panel de instrumentos. Pasados unos segundos solo deberían mantenerse encendidos: el del freno de mano, el de stop y el de la batería.

Revisa los cinturones de seguridad. Deben desenrollarse, recogerse, abrocharse y desabrocharse de forma correcta. Mucho cuidado con que estén deshilachados y si damos un fuerte tirón deben retener.

8.- Dirección

Con el coche parado, arrancado y calzado gira el volante a derecha e izquierda, si las ruedas no comienzan a moverse hasta que has girado el volante unos centímetros es que la dirección tiene holgura. En el giro solo deberías escuchar el roce del neumáticos con el suelo.

Si parado colocas las ruedas completamente rectas deberías ver el volante simétrico, recto y centrado.

9.- Transmisión

En el asiento del conductor con el motor al ralentí apoya la mano sobre el pomo de la palanca de cambios: si notas golpes o vibraciones, algo no va bien. Comprueba al mismo tiempo si los cambios entran bien y si la posición de retroceso o marcha atrás entra con suavidad.

Si el automóvil que vas a comprar es automático comprueba que el paso de parking a drive se engrana de forma ágil. Engranar la marcha de retroceso no debería producir ningún ruido extraño.

10.- Bajos

Apaga el motor, pon el freno de mano, calza el coche con los 4 calzos, pon una colchoneta bajo el coche y túmbate para comprobar que la linea del tubo de escape está en su lugar correcto y no está descolgada.

La misma tapa que vimos en el motor debe estar sin manchas o líquidos. Los bordes y agujeros de drenaje deben verse secos, sin goteo o rezume de líquidos.

Finalmente sería interesante poder realizar una prueba del coche en movimiento para comprobar que todo es correcto.

 

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